Mostrando entradas con la etiqueta vuelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vuelo. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de mayo de 2014

Cambio de planes: viaje a Barcelona

Como muchos ya sabréis, el pasado viernes por la noche cambié mis planes de ir a Brno por ir a Barcelona. El motivo ha sido el grave estado de un miembro de mi familia, pero no quiero escribir un post triste sobre esto ahora mismo.

Intentando ser optimistas voy a quedarme con lo mejor del fin de semana: 

- Ver a prácticamente toda la familia y a mi amiga Libertad. No sé cómo lo he hecho para pasar tanto tiempo con tanta gente en un único día. ¡Y encima me ha sobrado rato para ponerme con otros quehaceres!

Como podéis apreciar en la foto, mi madre y mi abuelo me
prestaban mucha atención tras tres meses sin verme.
- Comer pescado y fruta que está buena. Casi se me saltan las lagrimillas al volver a disfrutar de la dieta mediterránea. 

Desayunar fresas con cerezas. Lo mejor del mundo.

- Solucionar de una vez por todas lo de la puñetera declaración de la renta. Mi alegría viene debido a que me sale a devolver. (Gracias por la ayuda, mamá)

- Hacer un cambio de armario, o mejor dicho, de maleta. Empezaba a preocuparme con mis ataques de compras compulsivos. Creo que eran fruto de repetir cada dos por tres modelito.

- Haber conseguido volar a última hora por un módico precio y con unos menús que en mi vida había visto en vuelos de dos horas. Y encima puedes jugar a videojuegos en el avión, ver pelis o escuchar música.
¡Viva Air China!

¡Siempre tienes dos opciones a elegir!

martes, 1 de abril de 2014

Viaje por Escandinavia

Algunos de vosotros ya sabréis que Christoph y yo teníamos planeado un viaje de tres semanas por Escandinavia. Pues bien, hoy lo hemos comenzado y ahora mismo estoy en Estocolmo.

Mi día se ha basado sobre todo en viajar en coche y avión. 

Mi último Apfelstrudel en bastante tiempo

Sus billetes me parecen de lo más colorido
El hotel que hemos escogido es un barco situado en una mini-isla bastante céntrica. Hemos cogido una suite con cama doble, que está muy bien y es original para un par de noches pero que en realidad resulta caro si comparamos precio con comfort. 

Como cama de matrimonio deja bastante que desear

La habitación cuenta con un sofá-cama, televisión, baño con
ducha, un escritorio y una mesa

Vistas desde uno de nuestros numerosos ojos de buey
Hemos ido a dar un paseo antes de cenar por una zona comercial que está bastante cerca. Yo no he aguantado ni una hora porque hacían sólamente dos grados. Lo que más me ha llamado la atención hasta ahora es:

- El café es bastante barato y hay muchas cafeterías muy chulas. Sin embargo los dulces resultan caros.
- Hay muchísima gente que se desplaza en bicicleta.
- De todas las tiendas que he visto, muy pocas pertenecían a multinacionales o grandes franquicias. Casi todas eran suecas.
- En un parque había triciclos y bicicletas para niños por ahí tiradas que se pueden coger para jugar libremente. ¿Os imagináis cuánto tardarían en desaparecer en Barcelona?
- En las fotos de los escaparates de las peluquerías abundan los looks con colores fantasía.

martes, 11 de febrero de 2014

Una ida a Viena, por favor



La primera película que vi de Tarantino fue Kill Bill vol 1, hace ya unos cuantos años. Esa historia de amor tan extravagante me llamó la atención y desde entonces puedo afirmar que todavía no he visto ninguna película de él que no me haya gustado.

Un must cuando vas al centro de Europa: acepta que vivirás más días nublados que soleados


Hay una escena en particular de ese largometraje que se me ha quedado grabada en mi memoria: Uma Thurman frente a un mostrador diciendo “Una ida a Tokyo, por favor”. Ya está, en sólo dos o tres segundos y seis palabras se han fusionado dos de las cosas que siempre había querido hacer antes de morir (ir a Japón y comprar un billete a algún lugar interesante únicamente de ida).


Ha pasado mucho tiempo desde que mi yo adolescente vio plasmados en pantalla dos de sus sueños y no me avergüenza admitir que con 24 años los sigo teniendo. Hasta ahora mis sueldos de 5€/hora no me han permitido ir a Japón y lo de cruzar el mundo en autostop no me parece lo más sensato (y ya que se va al país del sol naciente, se va BIEN). Sin embargo ahora he tenido la ocasión de cumplir la otra parte de la frase, y es comprar un billete de avión (sólo ida) a un sitio fascinante.

Casualidades de la vida: En la revista del avión venía un largo reportaje sobre Tokyo

 Como he dicho anteriormente mi sueldo no era nada del otro mundo, y eso implicaba que ir en plan “cojo el primer avión que salga” estaba descartado. No pasaba nada, intenté conservar mi optimismo y al mismo tiempo parecer muy glamourosa buscando vuelos en seis webs distintas procurando ahorrar hasta el último céntimo. Y mientras felizmente intentaba cumplir mi deseo me topé con el problema número dos: es tres veces más barato comprar ida y vuelta que sólo ida. 


¿Qué valor tienen vuestros sueños? Yo en mi caso lo tengo clarísimo, me cojo la opción más barata y me guardo el dinero para hacer cosas más interesantes. Al fin y al cabo el concepto sigue siendo mudarme a un sitio interesante, así que creo que voy a prescindir de mis aspiraciones sobre verme a mí misma como Uma Thurman.

Me recibieron con este ramo en el aeropuerto. Fue totalmente voluntario y mi comentario de "Vergüenza debería darte que mi jefa me regale un ramo antes que tú" no tuvo nada que ver.