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lunes, 26 de mayo de 2014

Picnic en el Danubio

Una compañera de capoeira celebró ayer su cumpleaños con un picnic en la orilla de Danubio. Me invitó a pasar la tarde con ellos, así que estuve un buen rato con sus amigos de la universidad y del colegio.

Aquí es típico jugar a frisbee y atar una cinta entre dos árboles y pasar de un lado al otro. Con lo primero soy bastante torpe, porque para mí eso de lanzar cosas es más a los perros que a una persona situada en un lugar concreto. Y lo del arbol... bueno, sin comentarios.

Además la gente se baña en el río, con su corriente interesante y su temperatura demasiado baja para mi gusto. Y si tú no vas al agua porque no te apetece bañarte, tus amigos se encargarán de que el agua vaya a ti. 

La cumpleañera preparando el picnic

martes, 22 de abril de 2014

Happy birthday

Ayer fue mi cumpleaños y lo cierto es que no hice demasiada cosa. Christoph y su padre se iban todo el día fuera porque participaban en una carrera de esquí en los Alpes italianos, la madre estuvo hasta bien entrada la tarde con una amiga paseando en bici y tenía opción estar con mi cuñada u opción pasar el día sola. Escogí la segunda.

Por los alrededores hay muchos caminos para hacer senderismo, bici, footing... y como el día era fantástico, me fui a hacer un poco de deporte.

Vivo con la esperanza de encontrarme a Heidi un día de estos.

Por la tarde Magdalena (muchos la conoceréis como la chica que estuvo una semana en mi casa a finales de junio del año pasado) me vino a buscar en coche, me llevó a su casa y su familia me cantó el cumpleaños feliz. Fue muy bonito porque aunque en casa no hagamos mucha fiesta por los cumpleaños es muy agradable pasarlo con tus familiares y amigos, y me ayudaron a que no lo echara tanto de menos.

Tuve trozo de pastel y todo.

lunes, 7 de abril de 2014

Kalmar, el lugar donde se forjó la unión de los países escandinavos

Tras muchos días de viajar de un lado para el otro hemos decidido hacer una parada de un día en Kalmar, un pueblo encantador. He aprovechado para trabajar algo y deprimirme al comprarme un bikini para ir a la piscina y la sauna del hotel. Eso sí, he ido al H&M como los buenos suecos.

Éste es un lugar muy importante en la historia de Suecia porque allí se unió a Dinamarca y Noruega junto con territorios dependientes como Islandia, Finlandia, Islas Feroe y Groenlandia formando una alianza bastante fuerte. La reina todopoderosa era Margarita I de Dinamarca (según he leído era una tipa de armas tomar, probablemente porque era danesa) y tras varios años de alianza política bajo esta señora ante la cual me quito el sombrero, los nobles suecos esperaron a que hubiera fallecido para empezar a rebelarse contra los daneses un par de décadas más tarde.

El rey de Dinamarca por aquel entonces, decidió que lo mejor era cortar el problema de raíz. Así que mandó matar a toda la nobleza sueca. Por motivos que escapan a mi comprensión, a los suecos no les acabó de gustar su decisión, por lo que disolvieron la unión y coronaron a su rey Gustavo Vasa. Este señor aquí creo que es lo que Luis XIV a Francia o Enrique VII a Inglaterra: el primer barco que visité tenía su nombre, aparecen referencias a él por todos lados, etc.

En Kalmar hemos visitado, por un lado, otro museo con los restos de un barco (el Krogan) que habían hundido cerca de la costa (los daneses, como no). El museo ha sido genial, muy económico para lo que viene a ser Suecia, y con una cafetería que de manera muy inteligente han incorporado como parte más del museo. Entre la buena pinta de la comida, la decoración que invitaba a quedarse y las exposiciones al final estuvimos allí un buen rato (cosa que creo que es la primera vez que me pasa en un museo).

En el museo

Más tarde fuimos al palacio-fortaleza. Comenzó como fuerte medieval, posteriormente fue un castillo, y por último un palacio renacentista. Permaneció varios años abandonado y hace cerca de un siglo, un sueco muy indignado por cómo se trataba el palacio se ofreció a trabajar en su renovación. 

Desde fuera muy bonito. Por dentro, meh.
La visita al palacio ha sido muy interesante porque he aprendido mucho de la historia de Suecia desde tiempos medievales e ilustraba muy bien el estilo de vida de la época. Digamos que como palacio renacentista dejaba bastante que desear, era muy rústico y cuesta creer que hasta hace dos o tres siglos los reyes vivían ahí. Ni punto de comparación con Versalles o Schönbrunn. Imagino que todos sus esfuerzos se orientaban a calentar el castillo y no a cuestiones decorativas. 

Creo que éste patio fue mi lugar favorito.
Por la tarde fuimos a un café genial. Le habría encantado a Libertad. Bueno, y a otra mucha gente también, pero a ella especialmente porque tenían muchos dulces y pasteles que sé que le gustarían mucho, es sueco y es "muy ella".

Para merendar: crumble de manzana con arándanos.

Había muchas mini-salas de té cómo ésta, por lo que el ambiente
era muy íntimo.
 
En ésta nos sentamos nosotros.

sábado, 29 de marzo de 2014

Españoles por el mundo

De vez en cuando se echa de menos hablar en algo que no sea inglés o alemán. Hoy he quedado con Marcel, otro estudiante de telecos, y su novia Raquel.

Los tres junto a la catedral.
Son muy agradables y he disfrutado la tarde cálida para ir a pasear con ellos, comer un helado y tomar café.

sábado, 22 de marzo de 2014

Viernes con sabor a cardamomo

En Viena sólo tengo una amiga. Me llevo bien con mucha gente, puedo salir con los amigos de Christoph... Pero la única persona con quien puedo compartir confidencias y hacer cosas juntas es Dipika, una chica de la India.

Ayer por la tarde me invitó a su casa a tomar té chai. Se ve que es un té dulce, con cardamomo, un poco de leche y una cantidad de azúcar como para que parezca un jarabe. Me ha sorprendido porque en realidad ni siquiera parecía que estaba tomando té. Si queréis saber cómo se prepara el té al estilo hindú podéis pinchar este enlace.

Pero lo divertido de la tarde fue cuando empezó a enseñarme toda la ropa y joyas que ha traído de su país y me ha dejado vestirme como una chica de allí.

Esta prenda se llama "sari" y en función de la zona, el tipo de evento u otras circunstancias se lleva de manera diferente o es más o menos sencillo.

Lo que me ha sorprendido es que no lleva ningún tipo de imperdible, botón o "enganche" de cualquier tipo. Se trata simplemente de un top liso por delante y adornado por detrás, una falda de algodón que se ajusta con un cordón tipo forro, y una pieza de tela de metro y pico de ancho por seis de largo que va enrollada. 

Primero das toda una vuelta al rededor de la falda
y después haces pliegues por la parte de delante
hasta que te queda un último trozo de tela que te
pasas por el hombro.
En realidad pesa bastante, es incómodo y al no estar acostumbrada te sientes como si fueras a caerte en cualquier momento.

Es bastante común que además de los bordados
tengan adornos que cuelgan en la espalda.
También me puse un "bindi", que es el punto rojo en la frente (con un brillantito para darle más glamour al outfit) y tradicionalmente sólo lo llevan las mujeres casadas. Yo no estoy casada, pero tampoco soy de la India y bien que me puse la ropa.

Llevar la tela sobrante colgada al hombro es
un estilo más de "cada día" al ser más práctico
y ofrecer más movilidad.

Dipika me confesó que en Europa no se pone esta ropa porque le da corte que la gente se le quede mirando por la calle. Con los vestidos tan bonitos que tiene me sorprende que los tenga en un armario. Le he dicho "a mí no me da vergüenza que me miren, voy contigo a fiestas indias con sari". Se ha echado a reir y ha dicho que vale, en ese caso puede que se vuelva a poner el vestido tradicional.

Me encanta el hecho de que puedes llevar toda la
bisutería que se te pase por la imaginación sin
parecer un abeto de Navidad.

Este estilo no me gustó nada, me sentía como
una musulmana.

Cuando Dipika le ha enseñado las fotos a su familia por internet, todo el mundo ha dicho que voy vestida como una auténtica hindú y que me favorece mucho. Pensaba que a lo mejor no les gustaría que una occidental lleve ropa de seda hecha a mano en su país porque tienen una cultura muy tradicional. Pero creo que pesa más el hecho de que quieran ver a su niña vestida así otra vez.
Es muy tradicional y típico de fiestas llevar el sari
tapándote todo el brazo izquierdo.

martes, 18 de marzo de 2014

Estrés

Voy a ser honesta: mi vida ahora mismo es de lo más tranquila. Estrés cero. Felicidad al 98% (el 2% restante ya sabemos todos por quién es...). Podría  dar envidia, ser mala persona y decir que muchas tardes a la semana acabo merendando cosas como ésta:

A mi hermano le encantaría este bizcocho con ciruelas.

O viendo cómo atardece en el bosque:

Por fin ha dejado de hacer frío cuando se va el sol.

Pero quienes realmente viven muy bien son los de secretaría de la uni. En la UPC la gente se queja de que las secretarías de las escuelas abren pocas horas, o que los funcionarios no trabajan, que no se implican y un largo etcétera. No sé si aquí tienen el mismo nivel de estrés que yo, pero desde luego las horas que están cara al público les da como para tener mi 98% de felicidad:

Sí. Dos horas al día.

sábado, 15 de marzo de 2014

Postres racistas

Los austriacos son racistas en general. Protegen mucho lo suyo y no les gusta que sus ciudades se llenen de inmigrantes aunque tengan una población bastante vieja y muchos trabajos que nadie quiere hacer.

Una cosa que me llama la atención es que a algunos dulces y postres les ponen nombres muy racistas. Hace unas semanas escribí una entrada sobre los Schwedenbomben. Lo que no dije es que tiene nombres coloquiales como "Negerkuss" y "Mohrenkopf", o lo que es lo mismo, "beso de negro" o "cabeza de moro" pero en términos muy despectivos.

Hoy voy a hablar de otro postre con un nombre muy racista, el Mohr im Hemd, que traducido quiere decir "negro con camisa". Se trata de un bizcocho al baño maría recubierto con chocolate fundido y nata montada.

El dulce en cuestión
No sé por qué a un postre que tiene el contraste de la nata con el chocolate se les viene a la cabeza negros con camisa. La verdad es que tengo ganas de probarlo, pero me da no sé qué pedir en una cafetería "Hola, buenas tardes. Un negro con camisa por favor". 

Por si os apetece hacerlo, he encontrado una receta traducida paso a paso con fotos.

domingo, 23 de febrero de 2014

Schwedenbomben

Los Schwedenbomben son unos dulces que me gustan mucho y además son perfectos para acompañarlos con un café a media tarde. Están compuestos de una cobertura de chocolate (a veces incluye coco rallado), rellenos de merengue y con una base de barquillo. 

Provienen de Alemania y por lo visto la empresa que los comercializa en Austria estuvo a punto de cerrar hace pocos años. La gente los compró masivamente en cuanto se enteraron de la noticia e incluso llegaron a agotarse.

Pueden encontrarse en cualquier supermercado y están muy buenos. Para mi gusto, el merengue debería ser menos dulce y el chocolate aún más amargo. Pero bueno, es que yo soy muy chocolatera.

A mi madre y a mi hermano les encantan

miércoles, 19 de febrero de 2014

Warning: dos horas de vuestro tiempo me lo agradecerán


El cartel de la película en cuestión
Mi intención al comenzar este blog no era hacer reseñas o críticas sobre cine. Sin embargo mi conciencia no se queda tranquila sin que os diga: "No miréis Thor 2, es un truño impresionante".

Antes de nada, os pongo en situación: A pesar de ser una Erasmus no estoy saliendo apenas. No sé si es porque me estoy haciendo mayor, si es el frío, las pocas ganas de gastar dinero o todo a la vez. Por lo tanto prácticamente cada noche miro una peli con Christoph en inglés. El problema es que no siempre coincidimos en gustos, y muchas de las películas buenas que me apetece ver él ya las ha visto anteriormente. Esto quiere decir que a veces he de ceder y ver algo comercial que no me apetece demasiado.
Anoche vimos la segunda parte de Thor. No es que tenga nada en contra de las pelis sobre super héroes, basadas en cómics o fantásticas. Estoy en contra de las películas malas.

Como uno de los personajes principales estaba interpretado por Natalie Portman y ésta es una actriz que me gusta mucho, a priori pensé que  tampoco estaría tan mal. Después de todo, la oscarizada en cuestión suele hacer papeles en largometrajes buenos o, por lo menos, decentes. He llegado a la conclusión de que la manutención de su hijo la ha dejado en una situación desesperada y que la maternidad le ha vetado aparecer en películas que valgan la pena.

Que no os engañen para verla

Os lo digo desde el corazón, no perdáis dos horas de vuestro tiempo viendo ésto. Tengo tantas cosas negativas que decir acerca de Thor 2 que podría pasarme la tarde entera escribiendo.

Para empezar, no es creíble que el vikingazo de turno tenga esa pinta tan homosexual. Parece más un modelo para un anuncio de champú que un Dios-guerrero-superhéroe. Eso sí, cumple el estereotipo de tío cachas no muy inteligente. Mi padre diría que es un asiduo del DIR del gayxample.

Lo mejor de la peli: los abdominales de Thor

Los demás personajes no me parece que hagan buenos papeles y el guión no hay por dónde cogerlo. Había muchos chistes en los que pensaba "vale, aquí debería reírme o algo por el estilo". Pero era incapaz.

No culpo a ésos aliens (o lo que fueran) por pretender aniquilar nuestra especie. Hasta a mí me dan ganas de que se extinga la raza humana con semejantes bodrios que creamos para entretenernos.

Y por si fuera poco, es larga. Una hora y media aún se podría aguantar, ¿pero dos? ¿Es necesario? Al menos el rubiales gay podría salir más de tres segundos sin camiseta y se haría más ameno.

El único personaje que me ha gustado es el de Loki, el hermano de Thor. Y es que es un borde traicionero bastante avispado. No le culpo por querer fastidiar a todo el mundo, estar rodeado de idiotas pone de mal humor a cualquiera y de verdad espero que consiga su propósito de gobernarles. No les podría pasar nada mejor que ser liderados por este tipo, es con diferencia el más apropiado para ser líder aunque tal vez sea un poco tirano.

El mejor personaje de todos

Dicho ésto, voy a buscar una película para hoy que se deje ver. Creo que no le dejaré a Christoph escogerla durante un largo tiempo. Éso sí, le perdono porque ha ido a comprarme la merienda a una pastelería.

Sí, mamá. Es chocolate negro relleno
de crema de castañas.


domingo, 16 de febrero de 2014

Krapfen

Cuando uno piensa en dulces de aquí, automáticamente te viene a la cabeza diferentes variantes de pasteles de chocolate y manzana. Lo cierto es que la cantidad de postres típicos es ingente, y muchos de ellos no tienen nada que ver con la idea que tenemos preconcebida.

Hoy voy a hablar de los Krapfen. Son unos bollos rellenos típicamente de mermelada de albaricoque, aunque también los hay de crema de vainilla y otras mermeladas. 
 
Ayer por la tarde merendé uno
Los Krapfen son típicos de esta época del año. He buscado por internet de dónde proviene la tradición que relaciona estos dulces con el Carnaval pero no la he encontrado. Lo que sí he descubierto es que hay una broma clásica que consiste en rellenar algunos bollos de mostaza, mezclarlos con los normales y ofrecerlos a los invitados.

Su sabor es bastante similar al de un donut relleno de mermelada. Y punto. Si doy mi más honesta opinión, me parecen bastante sobrevalorados y no son nada del otro mundo. 

Si os interesa obtener la receta traducida, haced click aquí.


viernes, 14 de febrero de 2014

¿Quién va a merendar ahora conmigo?

Como buena guiri que soy aprovecho la mínima ocasión que se me presenta para defender a capa y espada la gastronomía peninsular y además me he reservado un rinconcito en la maleta para meter productos que son escasos en tierras germánicas. Esto quiere decir que mi nevera tiene un cajón reservado para el jamón serrano, el lomo ibérico y los chorizos de León.

Ayer cené verdura con chorizo hervido, patata, huevo duro y de entrante pan con tomate, aceite y embutido. Estaba preparando la mesa y cuando entré nuevamente a la cocina para sacar lo que tenía en la cazuela mi cerebro me jugó una mala pasada. Y es que no me había percatado hasta ahora, pero ese olor me recuerda enormemente a Galicia y a mi abuela.

Hoy hace justo un mes que mi abuela falleció, y anoche mientras estaba en la cocina cerré los ojos y os puedo asegurar que sentía que iba a escuchar su voz en cualquier momento. 

Mi abuela no era de esas personas que les gustaba llamar la atención. Tampoco era demasiado chismosa ni se metía en la vida de los demás a no ser que fueras de la familia. Porque para ella la familia era lo más importante y se preocupaba tantísimo por nosotros que había días en los que me daba la sensación que vivía más nuestra vida que la suya propia.

Un día de carnaval hace muchos años.
Los de la foto somos mi hermano y yo.

Durante este último mes me han pasado cosas muy buenas, y me entristece enormemente no haber podido compartirlas con ella. Hasta que estuvo ingresada en el hospital, cada fin de semana encontraba un hueco para irme a merendar con ella aunque eso implicara no ver a ningún amigo en todo el fin de semana. Y es que lo más duro del último mes ha sido encontrar algo que hacer el sábado por la tarde.

Las dos en Galicia.

Lo peor de este tipo de pérdidas es que te das cuenta de que esa persona no va a volver. Puedes pelearte con alguien, cortar una relación, sentirte traicionada... y con todo eso, puedes encontrar un lugar en tu corazón para perdonar a esa persona y volver a pasar tiempo con ella, aunque las cosas ya no sean igual. 

Foto del día de la boda de mis padres.
Parece incluso mayor que en alguna de las
fotos posteriores.
Sin embargo ella ya no está, ni tampoco volverá. No estará el día de mi boda, ni conocerá a mis hijos. No verá cómo me va en mi primer trabajo como ingeniera, ni podré regalarle cosas bonitas con mi sueldo como ella hacía conmigo. 

Una de mis motivaciones para sacarme el carnet de conducir era poder llevarla sitios chulos que no estuvieran por el barrio. Hacía un tiempo que se cansaba demasiado si tenía que caminar mucho y no os podeis imaginar cuántas ganas tenía de volver a ir con ella al centro o a la playa.
Siempre sabía encontrar la felicidad en
los pequeños detalles de la vida.
Recuerdo un día que estabamos las dos merendando a principios de otoño. Me miró muy seriamente y me dijo: "¿Qué voy a hacer sin ti cuando te vayas medio año a Viena?" Le sonreí y le respondí: "No te preocupes. Hablaremos por internet y me verás en vídeo. Sólo estaré a dos horas de vuelo y podré venir a visitarte". No parecía del todo convencida, pero pareció que le daba una especie de consuelo. 

Esa cosa con cara de pan soy yo.

Mi pregunta para ella ahora es: "¿Qué voy a hacer sin ti los sábados por la tarde?"

Te echo de menos, yaya.